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25 años de EXPO92 – 25 años de Hotel Apart Simón Verde

El día 12 de Octubre de 1986, El rey de España Juan Carlos I en un mensaje dirigido a los pueblos del mundo, anunciaba solemnemente la celebración en 1992 de una Exposición Universal, conmemorativa del Descubrimiento de América, y que tendría su Sede en Sevilla, invitando a todas las naciones a participar. Esta Exposición, clasificada por el Comité Internacional de Ferias y Muestras con el rango de Exposición Universal de Primer Rango, comenzó inmediatamente a construirse, eligiéndose para ello la isla de la Cartuja, al otro lado del río Guadalquivir y frente al casco histórico de la ciudad. Fue nombrado Comisario para su realización el catedrático de Derecho de la Universidad Hispalense Manuel Olivencia. Se comenzó por adecuar la isla de la Cartuja, formada por dos brazos del río, el viejo cauce y la corta de la Cartuja, y un total de mejoras de las redes viarias sevillanas: desviación del ferrocarril y construcción de la nueva Estación de Santa Justa; adecuación del Aeropuerto de San Pablo con la construcción de una nueva terminal, capaz para recibir ocho millones de pasajeros en los seis meses que duraba la celebración del certamen. Construcción de autopistas y autovías para facilitar el acceso a Sevilla desde Madrid y desde Málaga. Transformación de los ferrocarriles ordinarios en un Tren de Alta Velocidad. En la propia Isla de la Cartuja se construyó un puente gigante llamado Puente del Alamillo, que desde la zona del Hospital de San Lázaro llega hasta el pueblo de Camas, desviando la carretera general de Huelva. Otros puentes que unen el casco histórico con la Isla de la Cartuja, a saber, uno en la desembocadura de la calle Calatravas, próximo a la Macarena; otro en la desembocadura de la calle Baños, barrio de la iglesia de San Vicente, otro entre la Plaza de Armas y Chapina (próximo al Museo de Bellas Artes), y el Puente de las Delicias en el Paseo de este nombre. Además un gigantesco puente que lleva el nombre de Puente del Centenario, situado en la Dársena del Batán con una luz descomunal.

También se construyó un teleférico para recorrer por el aire la Exposición, y se ha elevado una torre de más de 100 metros de altura para situar sobre ella el mirador desde el que los visitantes podían en su momento contemplar con totalidad el recinto. La superficie de la Expo-92 abarcó 215 hectáreas, es decir dos millones y ciento cincuenta mil metros cuadrados. El recinto de la Expo-92 tiuvo un lago artificial, instalaciones náuticas, helipuerto, 15 edificios de espectáculos entre ellos Auditorium, Teatro de Opera, Cines, pistas deportivas de todas clases, etc. Hubo instaladas más de 100 tiendas comerciales de artículos de regalos, souvenirs, etc. Más de 100 restaurantes y bares, un tren elevado panorámico, y zonas de arbolado y jardinería que ocupan 46 hectáreas, con más de cien mil árboles. Entretenimiento no faltó, vamos. Las colas para entrar por lo que me he podido informar eran de horas.

El costo de las infraestructura viarias supuso la grandiosa cifra de 60.000 millones de dólares, y las inversiones dentro del recinto (sin contar los pabellones de los países participantes) una cifra de otros mil millones de dólares. El centro de la Exposición estaba situado en: la Cartuja de las Cuevas. La Cartuja de Santa María de las Cuevas es un monasterio de Frailes cartujos que fue construido en 1390 por el arzobispo don Gonzalo de Mena. El edificio es de estilo gótico. Desaparecida la comunidad de frailes cartujos con motivo de la exclaustración en el siglo XIX, el edificio fue vendido por el Estado, y adquirido por el industrial inglés Carlos Pickman, quien convirtió el monasterio en una importante fábrica de loza y cerámica artística que ha llegado a adquirir gran fama internacional con la marca de «La Cartuja». De esta época industrial quedan como recuerdo unas soberbias chimeneas que representan el progreso, mientras que el Monasterio de la Cartuja representa el pasado y la Historia. Se eligió como lugar idóneo para la EXPO-92 este monasterio por la gran vinculación que tuvo con la familia de Colón. Cristóbal Colón tuvo gran amistad con el monje Gorricio, estudió viejos libros de Cosmografía y Navegación en la biblioteca monacal para preparar su último viaje, y depositó en el monasterio sus títulos y escrituras de propiedades cuando marchó en su último viaje, recelando que durante su ausencia pudieran perderse.

Muerto Cristóbal Colón, su cuerpo estuvo enterrado en la iglesia de esta Cartuja, en la capilla de Santa Ana construida a sus expensas, desde 1507 hasta 1536 en que sus restos se trasladaron a la catedral de la isla de Santo Domingo. Finalmente como dato curioso os digo que el primer árbol que se trajo de América fue un ombú que fue plantado por Hernando Colón, hijo del descubridor, en el patio de Las Cadenas, de esta Cartuja, donde aún subsiste. Los principales pabellones que hay instalados en el recinto del Certamen son: Pabellón Real y de Gobierno, reservado para recepción de personalidades. Pabellón del siglo XV, en que se presentaban maquetas, documentos y mapas como era el mundo de la época del Descubrimiento. Se hicieron en él exhibiciones de películas documentales, folclore de la época, y hubo hasta una representación de forma esférica gigante que era el exterior del propio pabellón. El Pabellón de los Descubrimientos tenía una exhibición de todos los descubrimientos importantes realizados hasta nuestros días, tanto técnicos como científicos. El Pabellón de la Navegación, en que se presentaron todas las expediciones de exploración geográfica y los progresos de la navegación hasta nuestros días. El Pabellón del Presente y el Futuro estuvo dedicado a los últimos adelantos en robótica, informática, comunicación, inteligencia artificial, ingeniería genética, biología, comunciaciones, astronomía, y otros avances. Además estaban los Pabellones de noventa y seis países entre los que se cuentan la Unión ex- Soviética, Alemania, Inglaterra, Austria, Italia, Dinamarca, Portugal, Finlandia, Noruega, todos los países hispanoamericanos, países asiáticos como Corea, Filipinas, Sultanato de Omán, India, africanos como Guinea, Gabón, Camerún, y dieciocho organizaciones internacionales, entre ellas el Comité Olímpico Internacional, la Organización Mundial de Turismo, las Organizaciones Integradas en el Sistema de las Naciones Unidas, la Organización de Estados del Caribe Oriental, etc. En los pabellones de los noventa y seis países se exhiben muestras de su estilo, industria y cultura.

Se ha calculado que la EXPO-92 ha sido visitada por 18 millones de personas, entre Abril y Octubre de 1992. Una vez terminada la EXPO, muchos de sus edificios permanecieron destinados a consulados de los países que los construyeron, mientras que otras instalaciones fueron dedicadas a centros universitarios, de investigación, y de ocio.

Imaginaos lo que supuso para esta ciudad una inversión así, con una inyección económica y de infraestructuras descomunal. Y que aún hoy, se nota en cualquier rincón, los vestigios que supuso esta exposición para Sevilla.

¡¡¡Ah!!! y por poco se me olvida, dio lugar a una de las mejores mascotas de todos los tiempos. Curro.